¿Por qué la miel cambia de color y textura?
La miel no siempre luce ni sabe igual. Su color, aroma, sabor y consistencia dependen principalmente de las flores visitadas por las abejas, del territorio donde se produce y de las condiciones naturales de cada temporada. Por eso, una miel de ulmo puede ser distinta a una miel de tiaca, pradera o mora. Algunas son más claras, otras más oscuras; algunas...

La miel no siempre luce ni sabe igual. Su color, aroma, sabor y consistencia dependen principalmente de las flores visitadas por las abejas, del territorio donde se produce y de las condiciones naturales de cada temporada. Por eso, una miel de ulmo puede ser distinta a una miel de tiaca, pradera o mora. Algunas son más claras, otras más oscuras; algunas permanecen líquidas por más tiempo y otras se cristalizan naturalmente. Lejos de ser un defecto, estos cambios son parte de la riqueza y autenticidad de cada miel. La cristalización, por ejemplo, es un proceso natural que puede variar según el origen floral y la temperatura de almacenamiento. Cada frasco cuenta una historia sobre las abejas, la flora y los paisajes de la Región deLos Ríos.
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